Bailey Fry

Upload Video Cerrar sesión

Cuando la provocación se convierte en estrategia
Pablo Amade y Víctor Sarriá - Morbo

Morbo no es un estudio creativo cualquiera. Es una declaración de intenciones. Nacido con la convicción de que una marca que no provoca, no sirve, este estudio liderado por Pablo Amade y Víctor Sarriá convierte la irreverencia en una herramienta de diseño.

Su fórmula mezcla exageración, humor y sentido común, tres ingredientes que usan para escapar del diseño complaciente y crear marcas que no solo se ven, sino que se sienten. Su trabajo no busca gustar a todo el mundo, sino dejar marca —a veces literalmente—.
Han trabajado con proyectos como Vicio, Jekes, Sónar, Brunch Electronik o el RCD Espanyol, demostrando que una buena dosis de morbo puede ser el antídoto perfecto contra la indiferencia.

En su charla en Blanc!, Pablo y Víctor compartieron el detrás de su enfoque más punk (aunque sin llamarlo así): cómo construyen marcas con personalidad propia, sin miedo a incomodar ni a ser políticamente incorrectas. Hablaron de la importancia de atreverse a tener opinión, de asumir riesgos creativos y de usar el humor como forma de conexión emocional. Su presentación fue una mezcla de carcajadas, verdades incómodas y ejemplos que recordaron que el branding, si no genera conversación, no está haciendo su trabajo.

Cinco aprendizajes clave

  1. Provocar no es escandalizar, es despertar. Una marca con morbo no busca ofender, sino activar emociones, mover algo dentro de quien la ve o la escucha.
  2. El humor es una herramienta seria. Bien usado, el humor rompe barreras, genera empatía y convierte la comunicación en una experiencia compartida.
  3. La personalidad no se negocia. Las marcas que intentan gustar a todos acaban sin gustar a nadie. La autenticidad empieza por elegir bando.
  4. El riesgo es parte del diseño. Si una idea no da un poco de miedo, probablemente no valga la pena. La creatividad vive en el límite entre lo brillante y lo incómodo.
  5. Una marca viva genera conversación. Morbo entiende el branding como cultura pop: marcas que no solo se consumen, sino que se comentan, se replican y forman parte del imaginario colectivo.




Categorias